Rotura del tubo distribuidor en descalcificadores: una avería evitable

Rotura del tubo distribuidor en descalcificadores

En Nösslin Tratamientos de Agua nos encontramos con frecuencia averías graves en descalcificadores que podrían haberse evitado con un mantenimiento adecuado.
Una de las más comunes —y a la vez más costosas— es la rotura del tubo distribuidor por no sustituirlo durante el cambio de resinas.

Este componente, muchas veces ignorado, es clave para el correcto funcionamiento del descalcificador y su deterioro puede provocar daños importantes en toda la instalación.

¿Qué es el tubo distribuidor de un descalcificador?

El tubo distribuidor es un elemento central del descalcificador que:

  • Conduce el agua tratada
  • Mantiene las resinas en su lugar
  • Garantiza una distribución uniforme durante el servicio y la regeneración

En su extremo inferior incorpora la crepina, que actúa como filtro para impedir la salida de resinas hacia la instalación.

¿Por qué se deteriora el tubo distribuidor con el tiempo?

El tubo distribuidor está fabricado en material plástico, diseñado para resistir años de funcionamiento, pero no es eterno.

Con el paso del tiempo (normalmente 10–12 años), sufre:

  • Envejecimiento del material
  • Fragilización por contacto continuo con agua y resinas
  • Microfisuras invisibles a simple vista

Cuando se manipula el equipo para un cambio de resinas, este material ya debilitado puede romperse con facilidad.

El riesgo de no sustituirlo al cambiar las resinas

Cuando se cambian las resinas sin sustituir el tubo distribuidor y la crepina, el riesgo es muy alto.
Si el tubo se rompe o la crepina falla, el resultado suele ser grave:

  • Salida de resinas a la red de agua
  • Obstrucción de griferías, válvulas y equipos
  • Averías en calderas, intercambiadores o maquinaria
  • Paradas de servicio y costes elevados de limpieza

En comunidades o instalaciones industriales, esto puede traducirse en una avería generalizada.

¿Cada cuánto tiempo debe hacerse el cambio de resinas?

En condiciones normales, recomendamos:

  • Cambio de resinas cada 10–12 años, dependiendo de la calidad del agua y el uso
  • Sustitución obligatoria del tubo distribuidor y la crepina en cada cambio

No hacerlo supone asumir un riesgo innecesario que no compensa el ahorro.

La importancia del mantenimiento profesional

Un cambio de resinas no es solo renovar el material filtrante.
En Nösslin Tratamientos de Agua realizamos cada intervención asegurando:

  • Revisión completa del vaso
  • Sustitución del tubo distribuidor
  • Sustitución de la crepina
  • Puesta en marcha segura del equipo

Este enfoque preventivo evita averías, alarga la vida del descalcificador y protege toda la instalación.

Conclusión: una pequeña pieza, un gran impacto

El tubo distribuidor es un componente sencillo, pero crítico.
No sustituirlo durante un cambio de resinas puede acabar en una avería grave con resinas por toda la instalación.

👉 La prevención es clave:
cambio de resinas a tiempo y sustitución siempre del tubo distribuidor y la crepina.

En Nösslin Tratamientos de Agua apostamos por un mantenimiento responsable que evita problemas mayores y garantiza el correcto funcionamiento de los sistemas de descalcificación.

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