Dureza cálcica (cal)
Uno de los problemas más extendidos en pozos aragoneses. El exceso de calcio y magnesio deteriora tuberías y electrodomésticos y puede afectar al sabor del agua.
Solución: descalcificador de entrada.
Tener un pozo propio es una ventaja real: agua disponible en tu propiedad, sin coste por consumo y con independencia de la red municipal. Pero el agua subterránea acumula lo que el suelo filtra: minerales, nitratos, bacterias, metales pesados y otras sustancias que en concentraciones elevadas no son seguras para beber, cocinar ni, en algunos casos, para uso doméstico o agrícola.
En Nösslin llevamos más de 30 años tratando agua de pozo en Aragón. Conocemos las características del terreno de la región y los problemas más frecuentes que afectan a los pozos de la zona: alta dureza cálcica, presencia de nitratos por actividad agrícola y contaminación microbiológica en pozos poco profundos o sin protección adecuada.
Nuestro proceso comienza siempre con un análisis exhaustivo del agua. Sin ese dato de partida, cualquier sistema de tratamiento es una suposición. Con el análisis en mano, diseñamos el sistema exacto que tu pozo necesita, ni más ni menos.

Los parámetros que medimos en el análisis acreditado por ENAC cubren los contaminantes más frecuentes en agua de pozo de la región. Los más habituales en Aragón son:
Uno de los problemas más extendidos en pozos aragoneses. El exceso de calcio y magnesio deteriora tuberías y electrodomésticos y puede afectar al sabor del agua.
Solución: descalcificador de entrada.
Frecuentes en zonas agrícolas por el uso de fertilizantes. Niveles elevados son especialmente peligrosos para bebés y mujeres embarazadas.
Solución: ósmosis inversa o intercambio iónico aniónico.
Bacterias indicadoras de contaminación fecal. Su presencia convierte el agua en no apta para consumo humano de inmediato. Más frecuente en pozos sin protección.
Solución: cloración, ultravioleta o ultrafiltración.
Pueden estar presentes de forma natural en el subsuelo o por contaminación industrial. Perjudiciales incluso a concentraciones bajas con exposición continuada.
Solución: ósmosis inversa con prefiltración específica.
Partículas en suspensión que dan al agua un aspecto turbio. Indican presencia de sólidos que pueden dañar tuberías y equipos aguas abajo.
Solución: filtros de sedimentos en la entrada general.
La conductividad mide la cantidad total de sales disueltas. Los sulfatos en exceso dan sabor amargo al agua y pueden tener efecto laxante.
Solución: ósmosis inversa o nanofiltración.
Tomamos una muestra del agua de tu pozo y la enviamos a laboratorio acreditado por ENAC. El resultado, en 7–10 días hábiles, nos da todos los parámetros fisicoquímicos y microbiológicos del agua: dureza, nitratos, bacterias, metales pesados, conductividad, turbidez y más.
Con el análisis en mano, diseñamos el sistema de tratamiento exacto para los problemas que tiene tu agua. Ningún pozo es igual a otro, y el sistema tiene que ser específico. Te presentamos una propuesta detallada con los equipos necesarios y el presupuesto.
Instalamos el sistema completo en tu propiedad. Según el análisis, puede incluir filtros de sedimentos en la entrada, un descalcificador, un sistema de ósmosis inversa, tratamiento ultravioleta o de desinfección, y un depósito de acumulación si es necesario.
Una vez instalado y verificado el sistema, el agua de tu pozo cumple los estándares de potabilidad para uso doméstico o de consumo. Ofrecemos contratos de mantenimiento anual para que el sistema siga siendo eficaz a lo largo del tiempo.

Primera barrera de protección. Retiene arena, tierra y partículas en suspensión antes de que lleguen al resto del sistema. Esenciales para proteger membranas y válvulas de daños mecánicos.

Reduce la dureza cálcica eliminando el exceso de calcio y magnesio mediante intercambio iónico con sal. Protege tuberías, electrodomésticos y el resto del sistema de tratamiento del sarro y las incrustaciones.

Elimina nitratos, sulfatos, metales pesados y el resto de contaminantes disueltos que no retiene el descalcificador. Produce agua de baja mineralización apta para consumo directo. Se instala como etapa final del sistema.

Almacena el agua ya tratada para garantizar el suministro en momentos de alta demanda. Especialmente útil en sistemas con ósmosis inversa, que producen agua a caudal limitado.
Sin un análisis previo no es posible diseñar un sistema de tratamiento eficaz. El análisis nos dice exactamente qué contiene el agua y en qué concentraciones, lo que determina qué equipos son necesarios, en qué orden y con qué capacidad. Hacer lo contrario —instalar equipos sin analizar el agua— es una inversión a ciegas que puede no resolver el problema.
Trabajamos con laboratorios acreditados por ENAC (Entidad Nacional de Acreditación), lo que garantiza que los resultados son fiables y reconocidos oficialmente. Los parámetros que analizamos incluyen, entre otros: dureza cálcica, nitratos, nitritos, sulfatos, E. coli, coliformes, turbidez, conductividad, plomo y mercurio.

Tóxico con exposición continuada. Origen natural o industrial.
Acumulable en el organismo. Industria, pesticidas o residuos.
Riesgo de enfermedades gastrointestinales graves. Requiere desinfección inmediata.
El tratamiento integral de agua de pozo es una inversión a largo plazo. Para que el coste no sea un obstáculo, en Nösslin financiamos la instalación hasta 60 meses. Así puedes tener agua de calidad en tu propiedad desde el primer día, con cuotas cómodas adaptadas a tu situación.
Consultar condicionesUn sistema de tratamiento de agua de pozo requiere revisiones periódicas para seguir siendo eficaz. Nuestro servicio de mantenimiento cubre todos los tipos de equipos que instalamos, con contrato anual y sin sorpresas.
Basado en 56 reseñas de Google
Reseñas reales y actualizadas en tiempo real desde nuestro perfil de Google Business.
Cargando reseñas…