En Nösslin Tratamientos de Agua hemos realizado recientemente una instalación integral de tratamiento de agua de pozo, diseñada para garantizar un suministro seguro, constante y de calidad a una vivienda particular. Este tipo de soluciones son clave cuando el agua procede de captaciones propias y requiere un control exhaustivo antes de su uso doméstico.
A continuación, te explicamos de forma sencilla cómo funciona el sistema y qué beneficios aporta cada etapa del tratamiento.
1. Batería de filtración: el primer paso para proteger la instalación
El tratamiento comienza con una batería de filtración, cuya función principal es eliminar las partículas en suspensión presentes en el agua del pozo, como arenas, limos o sedimentos.
¿Por qué es tan importante esta etapa?
- Protege los equipos posteriores (descalcificador, bombas y clorador).
- Mejora la claridad del agua.
- Reduce averías y alarga la vida útil de toda la instalación.

2. Descalcificador: control de la dureza del agua
Tras la filtración, el agua pasa por un descalcificador, encargado de reducir la dureza eliminando el exceso de calcio y magnesio.
Beneficios del descalcificador:
Reduce el consumo de detergentes y productos de limpieza.
Evita incrustaciones de cal en tuberías y electrodomésticos.
Mejora el confort en el uso diario (duchas, grifería, electrodomésticos).
3. Almacenamiento en depósitos de 2 x 1.000 litros
Una vez tratada, el agua se acumula en dos depósitos de 1.000 litros cada uno, lo que permite:
- Disponer de una reserva de agua constante.
- Garantizar el suministro incluso en momentos de mayor demanda.
- Facilitar una correcta gestión del tratamiento de desinfección.
4. Recirculación del agua: calidad homogénea en todo momento
El sistema incorpora un circuito de recirculación, que mantiene el agua en movimiento dentro de los depósitos.
Esto es fundamental para:
- Evitar estancamientos.
- Mantener una calidad de agua uniforme.
- Asegurar la eficacia del proceso de desinfección posterior.
5. Panel clorador: desinfección segura del agua
Durante la recirculación, el agua pasa por un panel clorador, encargado de la desinfección.
Esta etapa elimina microorganismos y bacterias, garantizando un agua:
- Segura para el consumo doméstico.
- Cumpliendo con los criterios sanitarios recomendados.
- Estable en el tiempo gracias a un control continuo del cloro.
6. Bombeo final a la vivienda
Por último, el agua ya tratada, descalcificada y desinfectada se bombea hasta la vivienda, asegurando una presión adecuada y un suministro fiable en todos los puntos de consumo.
Una solución a medida para el tratamiento de agua de pozo
Este tipo de instalaciones demuestran la importancia de diseñar soluciones personalizadas, adaptadas a la calidad del agua de origen y a las necesidades reales del usuario.
En Nösslin Tratamientos de Agua analizamos cada caso para ofrecer sistemas eficientes, duraderos y fáciles de mantener, garantizando siempre la calidad y seguridad del agua.
¿Utilizas agua de pozo y quieres mejorar su calidad?
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