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La creciente modernización y sofisticación en la maquinaria industrial, hace que desde este sector se demande cada vez más, agua de alta calidad que no interfiera en los procesos industriales. La desmineralización es un proceso de intercambio iónico que satisface esta demanda. El agua se hace pasar a través de un lecho de resinas que retienen los cationes y aniones presentes y aportan grupos H+ y OH- a cambio. Una vez el lecho ha agotado su capacidad de intercambio es necesario regenerarlo, generalmente con HCl y NaOH. Las condiciones de operación de este tipo de instalaciones, han hecho que hoy en día prácticamente no se instale desmineralización aplicada directamente sino que se instale como proceso de afine tras una ósmosis inversa. Esta circunstancia, va a depender fundamentalmente de la calidad del agua a tratar. La tendencia actual, es alargar el máximo posible los ciclos de modo que se espacien las regeneraciones, minimizando de este modo los residuos generados. |


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En Nösslin diseñamos e instalamos equipos de desmineralización "a medida" según la calidad y caudal de agua requerida y la composición del agua de aportel. Para el dimensionamiento de los equipos de desmineralización, hay que partir de la analítica completa del agua de aporte. Partiendo de este dato y de la capacidad de intercambio iónico de las resinas, obtendremos el volumen de lechos necesario para obtener el caudal de agua requerido en las condiciones especificadas. El parámetro que utilizamos para indicar el contenido en sales del agua es la conductividad y la medimos por medio de sondas amperométricas que envían su señal a un controlador de conductividad. Según la concentración de sales del agua de aporte y el uso al que se destinará el agua desmineralizada, el equipo de desmineralización se puede diseñar: |